La capital del Pisuerga volverá a vestirse de luces para celebrar su tradicional festividad de San Pedro Regalado. El próximo 10 de mayo, el coso de Zorrilla acogerá uno de los festejos más esperados de la temporada, reuniendo en un mismo ruedo a tres de las máximas figuras del escalafón actual: Morante de la Puebla, Andrés Roca Rey y Juan Ortega.
El pasado año Morante ya compareció por tierras castellanoleonesas por la festividad de San Pedro Regalado, lo hizo en salamanca, donde dejo para el recuerdo una faena que ya forma parte de la historia de la tauromaquia, cortando un rabo al toro «Repique» de Garcigrande desempolvando suertes olvidadas de la tauromaquia.
Este cartel supone un hito para la afición vallisoletana, que verá frente a frente la genialidad de Morante, el poderío de Roca Rey y la pureza de Juan Ortega. Para la ocasión, se ha reseñado un encierro de la ganadería de Garcigrande, reconocida por su calidad para que los espadas desplieguen su mejor tauromaquia.
Un puente de oro entre Sevilla y Madrid
La importancia de esta cita es fundamental, ya que la feria de Valladolid se consolida como el punto de inflexión estratégico del calendario taurino. La fecha se sitúa cronológicamente entre el cierre de la Feria de Abril de Sevilla y el inicio de la Feria de San Isidro en Madrid.
Al celebrarse justo en el ecuador de las dos grandes citas mundiales, la tarde del 10 de mayo en Valladolid atrae toda la atención de la prensa y los aficionados. Es el escenario ideal para medir el estado de forma de las figuras antes de su desembarco definitivo en la plaza de Las Ventas donde Morante no comparecerá durante el ciclo isidril, y aun queda en entredicho su presencia en la feria otoño.

