Un sol radiante y una temperatura agradable amenizaban la tarde antes de que rompiese el paseíllo, pero al ritmo que el termómetro iba bajando, también lo hacía la llama de la tarde tan solo prendida momentáneamente por Rafa Serna que consiguió encender a un público que ya acostumbra a tener la mecha muy corta.
Álvaro Lorenzo se encontró en su primero con un toro áspero y de embestida incierta, marcado además por su carácter, pues era el mismo que días antes casi comete un fraticidio en la Venta de Antequera , dejando entrever esa violencia sorda que luego trasladó al ruedo. Lorenzo, firme y sin titubeos, logró imponerse por el pitón derecho con muletazos de mérito, tragando mucho en los terrenos comprometidos. Cerró con ajustadas manoletinas concluyendo una faena que no terminó de coger vuelo. Ovación.
Su segundo,el toro más ligero en la báscula de la corrida, perdió las manos en los dos encuentros con el caballo levantado las protestas del público especialmente en el tendido 8 en el que se pudo ver a un amable aficionado agitando un pañuelo verde de grandes dimensiones, se aguantó Macarena pero finalmente devolvió el toro. El sobrero de Murteira Grave que poco pintaba en esta corrida, suelto y sin fijeza no ofreció posibilidad alguna al diestro toledano. Silencio tras aviso
Rafa Serna, se entregó con el primero de la tarde ante un toro que ponía en serias complicaciones al sevillano y a su cuadrilla, un ejercicio de valor que tras tres pinchazos, aviso y bajonazo desembocó en un frío silencio. Silencio tras aviso
Tras dejar en el primero constancia de su valor, en el quinto se entregó en la última bala que le quedaba pasada ya la tarde de Madrid y el primer toro de la corrida. De nuevo a portagayola, encendió los tendidos y, ya con la muleta, hilvanó una labor meritoria en un afán constante de conseguir una serie ligada que consiguiese conectar con los tendidos. Al final tanto tesón tuvo su recompensa con un par de series por el derecho que hicieron sonar la música y calentar al público que como la tarde se iba enfriando. Cerró con doblones dejando una gran estocada. Macerena se aguantó para sacar el pañuelo blanco pero finalmente cedió ante la presión del público. Oreja
Molina, en su presentación como matador en Sevilla, dejó una imagen de valor y disposición. Se fue a la puerta de chiqueros en su primero, resolviendo con buen pulso una faena que perdió vuelo cuando el toro se rajó. Silencio tras aviso
En el sexto, tras un brindis al público, comenzó de rodillas con entrega, pero la duración del celo con la muleta del animal fue efímera. Silencio
Una tarde, en suma, de escaso lucimiento ganadero y de voluntad por parte de los toreros, donde sólo la verdad y el arrojo de Rafa Serna lograron el triunfo.
Real Maestranza de Caballería (Sevilla)
12 de Abril- 3ª de Abono
Toros de Fuente Ymbro
Álvaro Lorenzo: Ovación tras aviso, Silencio
Rafa Serna: Silencio tras aviso, Oreja
Molina: Silencio, Silencio tras aviso
