La Sala Alcalá de la Plaza de Toros de Las Ventas acogió ayer la presentación oficial de la Corrida In Memoriam de Ignacio Sánchez Mejías, uno de los festejos más singulares de la temporada. El 7 de junio, el diestro sevillano Borja Jiménez se encerrará en solitario con seis toros de las ganaderías de Toros de Cortés y Domingo Hernández, en lo que supone el mayor desafío de su carrera hasta la fecha.

«Una encerrona marca siempre la carrera de un torero, y más con la dificultad que tiene en Madrid. Pero estoy feliz de verme anunciado con seis toros en Las Ventas», destacaba el diestro sevillano.
El acto de presentación, conducido por el periodista sevillano Jesús Bayort, reunió al propio torero junto al empresario Rafael García Garrido, el director gerente del Centro de Asuntos Taurinos, Miguel Martín, y los ganaderos Concha Hernández y Pablo del Río. Todos coincidieron en señalar que el homenaje a Ignacio Sánchez Mejías es un acto de justicia hacia una figura que personificó la unión entre el ruedo y el mundo intelectual, siendo parte esencial de la Generación del 27.
Borja Jiménez describió el evento como el paso natural en su trayectoria, una culminación de su consolidación en la primera plaza del mundo. El torero de Espartinas recordó sus tres Puertas Grandes consecutivas en Las Ventas, en 2023, 2024 y 2025, y subrayó que esta corrida nace también de la gratitud hacia una afición que le apoyó en los años más difíciles. «Lo hago por la afición de Madrid, que fue la que me sacó y me aupó cuando no toreaba», afirmó.
En el acto también se presentó el cartel anunciador de la corrida, obra de Juan Iranzo, diseñador del Departamento de Comunicación de Plaza 1. La composición, de carácter ascendente y con la plaza de Las Ventas como base, rinde tributo a Sánchez Mejías más allá de lo taurino, incluyendo guiños al Guernica de Picasso —con el ojo del cuadro como elemento destacado— y el simbólico reloj detenido a las cinco de la tarde, inmortalizado por García Lorca en su célebre elegía. Una paleta de colores pastel transporta visualmente al espectador casi un siglo atrás.
El diestro aprovechó también el acto para lanzar un mensaje al mundo político: «Se tiene que poner la política un poco de nuestra parte, porque se gobierna para todos», afirmando que la tauromaquia merece el mismo respeto institucional que cualquier otra expresión cultural. Una declaración que refleja la tensión latente entre el sector taurino y la postura del Ministerio de Cultura.
Con este compromiso sin precedente en su carrera, Borja Jiménez se convierte en el protagonista absoluto de una tarde que fusiona tradición, cultura y memoria histórica en el corazón de Madrid.