
Hay tardes en que la Maestranza no es solo un escenario, sino un juez. Este domingo 17 de mayo, la plaza baratillera ejerce esa función implacable cuando seis novillos de Murteira Grave esperan en los chiqueros a tres novilleros de máxima capacidad: Uceda Vargas, Gonzalo Capdevila y Mariscal Ruiz. El paseíllo está fijado para las siete de la tarde, esa hora dorada del atardecer sevillano en que la luz cae oblicua sobre el albero y lo tiñe todo de una calidez que invita, y exige, al toreo largo y templado.
No es una novillada de trámite. La temporada taurina de Sevilla 2026 ha programado entre los meses de mayo y junio cuatro novilladas con picadores en la Maestranza, y la de este domingo lleva la ganadería de más peso específico. Tres novilleros andaluces, tres formas distintas de entender el toreo, y unos novillos portugueses que llevan décadas poniendo en jaque a los mejores del escalafón. La suma promete una tarde de las que quedan en el recuerdo, para bien o para mal.
Miguel Uceda Vargas nació el 28 de noviembre de 1999 en Gerena, Sevilla, y se formó como alumno de la Escuela de Tauromaquia de Camas. Desde niño tuvo claro que quería ser torero, aunque no viniera de familia de banderilleros ni de ganaderos. Comenzó en la escuela con solo diez años, con la frescura del que sueña, y el sueño ha ido tomando forma con los años.
Su carrera ha tenido el patrón habitual de los novilleros de raza: temporadas de ilusión, noches de cornada y mañanas de seguir hacia adelante. Durante la temporada 2019 consiguió grandes logros como novillero sin caballos, quedando finalista en el Certamen Zapato de Plata de Arnedo y haciéndose con el Alfarero de Plata en Villaseca de la Sagra. Con picadores ha ido consolidando un estilo que quienes le conocen definen como poderoso y valiente. El año pasado demostró que está en un buen momento: en La Peza se vio a un novillero más puesto y con momentos muy buenos con el capote, que maneja con mucha soltura, realizando dos buenas faenas que le valieron las dos orejas. Y en julio, obtuvo un gran triunfo en Motilla del Palancar, donde cuajó de principio a fin su segundo astado y salió a hombros de la plaza.
Gonzalo Capdevila Cauqui nació el 27 de febrero de 2003 en El Puerto de Santa María y fue alumno de la Escuela de Tauromaquia La Gallosina, acuñada por el maestro José Luis Galloso. Tiene la bahía de Cádiz en el toreo: luminosidad, naturalidad y esa capacidad de conectar con el público que la escuela gaditana siempre ha generado. Se llama Gonzalo Capdevila, tiene 20 años, es de El Puerto, y ha dado el salto en el escalafón novilleril saliendo por la Puerta Grande.
Su expediente reciente es de los más llamativos del escalafón andaluz. En 2024 realizó tres paseíllos, triunfando y saliendo a hombros en cada uno de ellos, y se convirtió en novillero triunfador de la Feria de El Puerto de Santa María, cortando un total de ocho orejas en sus tres festejos. No es casualidad: también fue reconocido como mejor novillero con caballos de la provincia de Cádiz. En 2025 siguió acumulando éxitos, cortando tres orejas en Sanlúcar de Barrameda el 16 de marzo y otras tres en Cortegana el 26 de abril. La Maestranza, sin embargo, es una escala diferente. Aquí la afición es más contenida, más exigente, menos dada al entusiasmo fácil. Capdevila tendrá que demostrar que sus triunfos en el circuito andaluz tienen solidez suficiente para aguantar el escrutinio del más difícil de los públicos.
De los tres, Mariscal Ruiz es quizá el que carga con más historia en los apellidos. Alejandro Mariscal Ruiz nació en Mairena del Aljarafe el 19 de octubre de 2004, en el seno de una ilustre dinastía torera: es nieto e hijo de reconocidos profesionales y sobrino del matador de toros Salvador Cortés. Lleva la tauromaquia en la sangre, pero ha tenido que ganarse su sitio con el valor que no se hereda. Se proclamó triunfador del Certamen Camino hacia Las Ventas el 11 de octubre de 2023, y debutó con picadores el 23 de marzo de 2024 en Aracena, donde cortó dos orejas y se clasificó como semifinalista del Circuito de Novilladas de Andalucía.
La temporada 2025 fue, en sus propias palabras, accidentada. Los percances se cebaron con el joven hispalense, pero la adversidad le ha hecho valorar más cada tarde que se viste de luces, y llega más mentalizado y algo más maduro a esta temporada. En 2025 toreó doce novilladas, cortó ocho orejas, y debutó en Las Ventas el 30 de marzo, donde fue herido. Pero de Madrid salió con el respeto de la primera plaza. Ahora tiene delante la segunda. Mariscal Ruiz sueña con abrir la Puerta del Príncipe en Sevilla, y esa ilusión será su mejor combustible esta tarde.
Murteira Grave es una ganadería brava portuguesa fundada en 1944 por Manuel Joaquín Grave y está establecida en la finca Galeana, cercana al municipio de Mourão, en el Alentejo, a orillas del río Guadiana. Un paisaje de frontera, de encinas y rocas, que lo explica todo. Su morfología clásica corresponde a un animal de bastante trapío, con manos cortas y fuertes, ligeramente caído en los cuartos traseros y cornamenta desarrollada y acapachada. No son novillos para torear de salón. Son reses que exigen y seleccionan, que separan a los toreros que saben de los que se creen que saben.
Cuando el reloj marque las siete y el alguacilillo cruce el ruedo, tres novilleros andaluces tendrán delante seis novillos portugueses y detrás una afición que lleva siglos aprendiendo a distinguir lo verdadero de lo simulado. La Maestranza no perdona la impostura, pero tampoco olvida el valor. Esta tarde puede ser el principio de algo grande para alguno de ellos. O para los tres. El toreo, afortunadamente, sigue siendo imprevisible.