Lances de Futuro invita a la Juventud de la Hermandad de la Macarena a la novillada del 31 de mayo, con Martín Morilla, hermano de la corporación, como gran protagonista de la tarde
La empresa Lances de Futuro, dirigida por José María Garzón al frente de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, ha cursado una invitación especial a la Juventud de la Hermandad de la Macarena para que acuda este domingo 31 de mayo a la novillada con picadores que se celebrará a las 19:00 horas en el coso del Baratillo. El cartel lo componen López Peregrino, Martín Morilla y Ruiz de Velasco, con reses de la ganadería de Guadaira. Un gesto que no es casual, sino que responde a la voluntad de Lances de Futuro de acercar la fiesta a las nuevas generaciones y de honrar los lazos históricos que unen al mundo del toro con la corporación macarena.
El protagonismo sentimental de la tarde recae sobre Martín Morilla, novillero sevillano y hermano de la Macarena. Su historia familiar lo vincula a la hermandad de manera singular: es hijo del imaginero Martín Nieto, autor del monumento a Joselito «El Gallo» erigido frente a la Basílica, y nieto del célebre apoderado Manolo Morilla. En lo taurino, sus credenciales son sólidas: la temporada 2025 la cerró con dieciocho novilladas y dieciséis orejas cortadas, consolidándose como uno de los valores más prometedores del escalafón. Torear este domingo ante su hermandad, en la plaza más exigente del mundo, será sin duda uno de los momentos más especiales de su carrera.

La invitación de Lances de Futuro cobra además todo su sentido si se atiende a la profunda relación que la Hermandad de la Macarena mantiene con la tauromaquia desde hace más de un siglo. La Virgen de la Esperanza es patrona de los toreros, y su basílica ha sido refugio espiritual de los hombres de luces antes de hacer el paseíllo. Fue Joselito «El Gallo», hermano de la corporación y figura cumbre de la tauromaquia, quien donó a la Virgen las célebres mariquillas, las cinco esmeraldas que adornan su saya. Cuando el torero de Gelves murió en la plaza en 1920, la Macarena vistió de luto.
Este domingo, en la Maestranza, esa historia centenaria tendrá un nuevo capítulo. Capotes y palios, espadas y cirios, cofradías y toros: Sevilla siendo, una vez más, Sevilla.