Volvía a sonar el pasodoble “Plaza de la Maestranza” en el emblemático coso baratillero, inaugurando una agradable noche sevillana que gozó de una magnífica temperatura y de la total ausencia de viento, condiciones ideales para el buen desarrollo de la lidia. Los seis jóvenes novilleros comparecían sobre el albero en la que, para muchos de ellos, ha sido hasta la fecha la tarde más importante de su corta carrera profesional. Ante ellos se lidió una interesante novillada de Polo Saiz, con seis erales bien presentados, serios en sus hechuras y que ofrecieron un juego variado.

Manuel León fue el encargado de abrir plaza en este prestigioso “Ciclo de Promoción de jóvenes valores”. Le tocó en suerte un eral exigente y con teclas que no le permitió lucirse con la soltura deseada en el saludo capotero. A pesar de las complicaciones del astado, el joven espada mostró un buen hacer y un valor seco muy firme durante toda la faena de muleta. Tras pasaportar al animal a Reglamento, y a pesar de escuchar un primer aviso por la demora, la afición reconoció su entrega permitiéndole dar una merecida vuelta al ruedo.
En segundo lugar, Ignacio Sabater firmó un inicio de faena de los que se quedan en la retina. El novillero recibió a su oponente de rodillas a la vista de los aficionados del tendido 5, un emocionante recibo que levantó al público de sus asientos y dejó patente la enorme relevancia de la noche para el chaval. Ya con la muleta en la mano, Sabater destiló una fineza y una esteticidad digna del exigente paladar de Sevilla. Completó tandas de derechazos de trazo largo adornados con toreros molinetes y rubricó el trasteo con una soberbia serie al natural. Tras recetar una estocada media pero fulminante, paseó la primera oreja de la tarde en medio del clamor popular.
El tercer turno fue para el onubense Cristóbal de Lara, quien tuvo que emplearse a fondo y sufrir en los primeros compases para frenar la codiciosa salida de Buscalios. Con paciencia y temple, el de Huelva terminó conectando con el astado y dejando grandes sensaciones con el capote. En la faena de muleta, el onubense demostró que atesora una máxima categoría; una bellísima serie al natural de finísimo trazo caló profundamente en los tendidos maestrantes. Con la plaza ya entregada, amarró el triunfo con una gran estocada, cortando así una oreja de muchísimo peso.
No corrió la misma suerte Íñigo Norte, el salmantino, a quien le tocó lidiar con el peor lote. Se enfrentó a un novillo despistado y con una acusada querencia a las tablas que apenas le dio opciones de lucimiento con el capote. En el tercio de muleta se mantuvo la misma tónica desalentadora. Aunque el espada comenzó con un par de series meritorias a base de insistencia, el novillo se vino definitivamente abajo, apagándose por completo y dejando inertes las oportunidades de triunfo. Para colmo, Norte no estuvo fino con los aceros; tuvo que entrar a matar hasta en dos ocasiones antes de recurrir al descabello, escuchando un aviso de la presidencia.
El quinto de la noche trajo consigo el bonito y personal concepto de Armando Rojo, quien cuajó una sensacional serie de recibo con el capote. En el tercio de quites se vivió el momento más vibrante de la velada gracias al pique taurino entre Rojo y Daniel García. Este último inició su intervención por ajustadas gaoneras, siendo respondido de inmediato por el propio Rojo a través de unas verónicas que, aunque valientes, no llegaron a cuajar del todo. Ya en la franela, Armando Rojo esculpió la mejor faena de la tarde, un trasteo completo, dinámico y de mucha variedad por ambos pitones. Sin embargo, el idilio se rompió a la hora de la suerte suprema; el estoque se le atascó llegando a pinchar hasta en tres ocasiones, cobrando la estocada definitiva al cuarto intento tras escuchar un aviso, lo que esfumó un triunfo de clamor con el bravo novillo de Polo Saiz.
El susto de la jornada llegó en el sexto y cierra plazas de la mano de Daniel García. Al recibir a Sableador, el joven novillero perdió el capote y el eral fue directamente a por él, derrotándolo violentamente por la espalda en unos segundos de auténtica angustia. Por fortuna, el percance quedó en un susto; García se recuperó y se rehizo rápidamente para mostrar su tremenda valía y templanza. Con la muleta, el chaval demostró una sorprendente distancia y madurez para entender las condiciones del animal. Volvió a sufrir un pequeño pitonazo al pasarse al novillo muy cerca por el pitón derecho, pero continuó mostrando una sinceridad absoluta. Coronó su seria actuación con un soberbio estocazo, finiquitando de manera brillante esta primera noche del ciclo de promociones.
El futuro de la fiesta es claro y las intenciones de estos jóvenes también lo son. Tras este emocionante festejo, el ciclo de promoción ya cuenta con dos serios candidatos para disputar la gran final de un certamen que aspira a seguir regalando grandes momentos de gloria en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza: Real Maestranza de Caballería de Sevilla (Sevilla)
Novillos de: Polo Saiz
Aforo: Media Plaza
Manuel León: Vuelta al ruedo tras aviso
Ignacio Sabater: Oreja tras aviso
Cristobal De Lara: Oreja
Iñigo Norte: Ovación tras aviso
Armando Rojo: Ovación tras aviso
Daniel Garcia: Vuelta al ruedo