De la marabunta en las calles a la prueba de fuego en el albero: Los cárdenos de Escolar aguardan a Ferrera, Castilla y Fonseca tras un encierro de infarto.

Pamplona ha despertado este primer sábado de Sanfermines con la tensión propia de las multitudes. El quinto encierrode las fiestas, protagonizado por los astados de José Escolar, ha sido veloz (2 minutos y 36 segundos) y muy accidentado, dejando un saldo provisional de un herido por cornada en la cara y 13 contusionados. La masiva afluencia de corredores —muchos de ellos novatos de fin de semana— convirtió el recorrido en un auténtico embudo. Una estela multicolor de caídas y tapones en Estafeta y Mercaderes terminó por romper la manada antes de llegar al ruedo en una mañana donde, literalmente, no cabía un alfiler.
Pero el verdadero plato fuerte de la jornada llega a las seis y media de la tarde. Tras el trámite de las calles, los toros abulenses de José Escolar aguardan en los corrales de la plaza para una de las citas más exigentes de la feria.
Con su imponente estampa y su clásico pelaje cárdeno, los astados de encaste Albaserrada no vienen a Pamplona a regalar embestidas. Son animales famosos por su mirada viva, que aprenden rápido durante la lidia y que exigen de los toreros una técnica impecable, muchísimo oficio y una cabeza tan fría como el acero de la espada.
Para hacer frente a este desafío, la Casa de Misericordia ha cerrado un cartel con muchísimos alicientes, combinando veteranía absoluta, sobriedad y una entrega desmedida:
- Antonio Ferrera: El incombustible lidiador es el director de lidia perfecto para esta corrida. Su tauromaquia está llena de recursos, maestría en los terrenos y una capacidad innata para descifrar las embestidas más inciertas. Un maestro en este tipo de batallas y un genio de la escena que sabe cómo meterse a los tendidos de sol en el bolsillo.
- Juan de Castilla: El diestro colombiano llega a San Fermín dispuesto a dar un golpe sobre la mesa definitivo. Acostumbrado a dar la cara y solventar papeletas en las gestas más duras, su concepto poderoso, su seriedad y su firmeza de plantas son armas fundamentales para someter la listeza de los de Escolar. Pamplona es el escaparate mundial que necesita.
- Isaac Fonseca: El huracán mexicano. Si hay un torero cuyo valor sin fisuras y entrega arrasadora encaja a la perfección con la filosofía de esta plaza, es él. Fonseca no se deja ganar la pelea por nadie, y su disposición a jugarse la vida sin mirar atrás promete poner la plaza boca abajo desde que el primer cárdeno asome por la puerta de chiqueros.
Con una afluencia máxima garantizada por la inabarcable marea humana de este sábado de fiestas, la Monumental se prepara para una tarde de emociones fuertes. El bullicio incesante de las peñas contrastará con el trago y la exigencia máxima que se vivirá en el albero. La suerte está echada; es la hora de la verdad.
