Sevilla aflojó por unas horas el puño del calor y regaló una tarde apacible de toros, de esas que invitan a disfrutar de la tarde sin la pesadez de las jornadas más ásperas del verano. La Maestranza abría sus puertas para la gran final de Rumbo al Futuro, una cita a la que llegaban tres jóvenes que habían demostrado durante el certamen que su presencia en este último capítulo respondía a algo más que los números. Manuel León, Israel Guirao y Armando Rojo habían ganado el derecho a jugarse el desenlace en el albero sevillano por capacidad y argumentos delante de los novillos.
La jornada comenzó mucho antes de que rompiera el paseíllo a las nueve en punto de la noche sevillana. Cámaras, entrevistas, compromisos y coloquios ocuparon una mañana intensa para los finalistas, protagonistas de un día soñando para cualquier joven que quiere ser torero. Incluso la llegada a la plaza tuvo su anécdota. Israel Guirao, que llegó andando se marchó a hombros. Atrapado en un atasco camino de la plaza , optó por bajarse del vehículo y recorrer a pie los últimos metros hasta la Maestranza.
Con el coso sevillano vestido de gala para despedir la temporada hasta San Miguel, los tres aspirantes comparecieron con la responsabilidad de responder a las expectativas generadas durante el certamen. Y lo hicieron. Cada uno desde su personalidad y concepto, justificando su presencia en una final que acabó coronando a Israel Guirao como triunfador de Rumbo al Futuro, aunque dejando también la sensación de que el futuro, precisamente, ya asoma por el horizonte para los tres jóvenes novilleros.
Manuel León
TROMPILLO Nº 58. Negro mulato chorreado. 370 kg. 01/24
Recibió Manuel León a la verónica echando la pata hacia adelante, levantando los primeros olés de la tarde. Quitó Israel Guirao por saltilleras y el novillo se revolvió con facilidad buscando al joven valenciano, que logró dejar un buen remate con el capote a una mano. Respondió León con unas chicuelinas muy ceñidas que calentaron el ambiente en los tendidos.
Brindó la faena al público. El ejemplar de Gabriel Rojas llegó algo justo de fuerzas al tercio de muleta, pero el joven novillero supo medir perfectamente las alturas que requería el animal. Compuso una faena de gran mérito por el pitón derecho, muy ajustada y sin que el novillo se descompusiera pese a la exigencia de sus embestidas. Al natural dejó también una destacada serie rematada con un largo pase de pecho. Mató de una estocada en buen sitio, ligeramente contraria, suficiente para que el novillo claudicara junto a la puerta de arrastre.
EMPACADOR Nº 38. Negro. 394 kg. 12/23
Se fue Manuel León hacia la puerta de chiqueros con el objetivo del triunfo grande entre ceja y ceja. El complicado ejemplar puso en aprietos a toda la cuadrilla durante el tercio de banderillas, un anticipo de las dificultades que presentaría después en la muleta.
Un vibrante inicio de rodillas en el tercio puso al público en pie y llevó a la Banda del Maestro Tejera a interpretar Suspiros de España. Sin embargo, la faena se fue complicando conforme avanzaba el trasteo. El animal puso en serios aprietos al novillero en varias ocasiones, llegando incluso a propinarle una fuerte voltereta sin consecuencias. Lejos de amilanarse, León mantuvo la firmeza y la entrega hasta cortar una oreja tras una fuerte petición del público.
Israel Guirao
RAMITILLO Nº 33. Negro. 372 kg. 12/23
Recibió al primer astado de su lote a portagayola tras la segunda ralla con una larga, un acto que se convertiría en rutina en los dos toros de su lote, ejecutando la suerte con éxito con ambos.
Durante el tercio de banderillas, Sergio Díaz sufrió una voltereta sin consecuencias mientras pareaba al segundo ejemplar de la tarde.
Israel Guirao volvió a demostrar el momento que atraviesa con un gran arrimón final basado en circulares invertidos, reduciendo progresivamente la distancia con el animal. Remató la serie con un circular ligado a un natural y un pase de pecho que encendió al tendido sevillano.
TUERCEBOTAS Nº 13. Castaño. 366 kg. 01/24
Asomó por la puerta de chiqueros un imponente ejemplar de Gabriel Rojas. Tras la segunda raya esperaba Israel Guirao, que lo saludó con una serie de templadas verónicas en el tercio.
En banderillas el animal dejó entrever complicaciones y apuntó maneras de novillo difícil. Brindó Guirao al público e inició la faena en los medios, a pies juntos y con los talones clavados en el albero sevillano. Tras ese comienzo de gran personalidad, el novillo quiso desentenderse de la pelea, pero el valenciano tiró de un oficio impropio de un novillero sin caballos y encontró rápidamente las teclas necesarias para someterlo.
Llegó entonces una gran serie al natural que marcó el rumbo de la faena. Israel demostró un absoluto dominio de los terrenos y de las distancias, encadenando tandas por el pitón derecho muy redondas y dejando siempre la muleta puesta en la cara del animal. El novillero supo darle al ejemplar exactamente lo que necesitaba en cada momento, construyendo una obra de enorme inteligencia y madurez.
Dejó media estocada en buen sitio, suficiente para que el novillo cayera fulminado. Una actuación que, de haber rubricado con la espada entera, habría tenido argumentos de sobra para abrir la Puerta del Príncipe. Finalmente paseó una oreja de enorme peso tras una actuación impecable que terminó por convertirlo en justo triunfador del Certamen Rumbo al Futuro.
Armando Rojo
TROMPILLO Nº 31. Negro. 390 kg. 12/23
Tuvo Armando Rojo una papeleta complicada ante el primero de su lote, un animal de embestida incierta y protestona con el que apenas pudo mostrar pinceladas de las buenas formas que justifican su presencia en esta final. Dejó una buena estocada que no resultó suficiente para que el novillo doblara, teniendo que recurrir posteriormente al descabello.
RAMILLITO Nº 01. Castaño. 395 kg. 12/23
Armando posee algo especial que lo distingue entre sus compañeros: un concepto cargado de sabor y de poso torero. Tampoco en este segundo turno encontró las condiciones propicias para el triunfo, aunque volvió a dejar detalles de enorme calidad, especialmente en los remates de cada serie.
Los aceros terminaron por amargar una tarde en la que el joven novillero de La Puebla dejó más sensaciones que trofeos. Su menor rodaje respecto a sus compañeros de cartel quedó patente en algunos momentos, pero también resultó evidente que atesora unas condiciones innatas que invitan a seguir su evolución con paciencia y esperanza. Porque el oficio se aprende y se pule, pero ciertos destellos de torería nacen con el torero.
REAL MAESTRANZA DE CABALLERÍA
Erales de Gabriel Rojas
Final Ciclo Novilladas sin Picadores «Rumbo al Futuro«
Manuel León: Oreja, Oreja
Israel Guirao: Oreja, Oreja
Armando Rojo: Silencio, Silencio
