La Feria de Colombinas vivió este viernes una de sus tardes más esperadas y también una de las más completas de los últimos años. Con el cartel de “No hay billetes” colgado en la plaza de toros de La Merced y las tradicionales palmas por Huelva al romperse el paseíllo, Miguel Ángel Perera, Roca Rey y David de Miranda protagonizaron un festejo de altos vuelos en el que destacó el extraordinario juego de varios toros de Juan Pedro Domecq, especialmente el primero de la tarde, “Onírico”, que fue indultado.
La presentación de la corrida fue extraordinaria, con un encierro serio, rematado y de gran presencia, que respondió al nivel de una de las citas estrella de las Colombinas.
Abrió plaza Onírico, un negro mulato de 540 kilos que desde los primeros lances de Perera dejó entrever unas condiciones excepcionales. El extremeño lo saludó con verónicas, chicuelinas y una revolera. Tras un quite por tafalleras y gaoneras, inició la faena de rodillas con un emocionante pase del péndulo y varias tandas en redondo que levantaron al público de sus asientos.
El toro embistió siempre con nobleza y entrega, especialmente por el pitón derecho, aunque también dejó grandes momentos al natural pese a acusar la escasa fuerza. Perera supo administrarlo con inteligencia, cerrando una obra de enorme calado con pases por la espalda y manoletinas. La plaza pidió con fuerza el indulto y finalmente el palco concedió el perdón de la vida al bravo ejemplar de Domecq, a pesar de que la vuelta al ruedo hubiese sido un premio más justo para el astado. Perera lo acompañó hasta chiqueros toreándolo por alto en un emotivo epílogo.
El segundo fue para Roca Rey, que se encontró con un toro muy distraído de salida que terminó fijándose en el capote del peruano, quien dejó una templada media verónica. El animal derribó al caballo en varas y puso en dificultades a las cuadrillas durante el tercio de banderillas.
La faena comenzó por estatuarios, muy firme y vertical. El toro trató de rehuir constantemente la pelea, obligando a Roca Rey a tirar de oficio para construir una labor basada en el temple y la colocación. Lo llevó muy tapado, especialmente por el derecho, y terminó metiéndose entre los pitones en un final de máxima exposición antes de dejar una estocada entera.
Antes del tercero volvieron a sonar las palmas por Huelva para recibir a David de Miranda. El de Trigueros saludó por delantales a un toro que pronto evidenció complicaciones. El momento más dramático llegó en el caballo cuando el animal derribó a Rafael Carbonell y dejó al picador a merced del toro, teniendo que intervenir David con un providencial quite para evitar consecuencias mayores.
Tras un ajustadísimo quite por saltilleras, brindó a su gente de Huelva y comenzó una faena inteligente, buscando siempre la mejor versión de un toro que huyó del engaño y terminó mostrando mayor recorrido por el pitón derecho. David impuso mando, firmeza y valor para someter a un animal complicado que se defendía continuamente. Firmó pasajes de enorme calidad, especialmente con el derecho, rematando la obra con unas ajustadas luquecinas antes de una estocada entera. Las dos orejas premiaron una actuación de enorme mérito. Durante la vuelta al ruedo sonaron los acordes de “Por la Bahía” y “Mi Huelva tiene una ría”, acompañando la vuelta al redondel triunfal del torero onubense.
El cuarto, otro toro con escasa transmisión, que por momentos permitió a Perera mostrar nuevamente su concepto clásico. Destacó un buen tercio de banderillas de Daniel Duarte y Vicente Herrera, que saludaron montera en mano. El extremeño dejó muletazos de calidad por ambos pitones, especialmente algunos naturales muy templados, antes de pinchar y dejar media estocada suficiente para cortar una oreja.
El quinto ofreció nuevamente pocas opciones a Roca Rey. El peruano volvió a demostrar su enorme capacidad para fabricar una faena donde parecía no haber materia prima. Tras el brillante par de banderillas de Viruta, saludado por el público, Roca conectó con los tendidos llevando al toro a los medios y apostando por los terrenos de compromiso. El pitón izquierdo ofreció las mejores embestidas y por ahí llegaron los naturales de mayor calidad. El emocionante final, metido entre los pitones, puso la plaza en pie antes de una estocada hasta la bola que hizo rodar al toro. Dos orejas con fuerte petición de rabo y palmas al toro en el arrastre.
Cerró plaza David de Miranda, nuevamente recibido con palmas por Huelva cuando ya pasaban de las diez y media de la noche. Tras un notable recibo capotero y un lucido quite por tafalleras, gaonera y revolera, brindó la faena al guitarrista cordobés Vicente Amigo.
El inicio de rodillas fue sencillamente espectacular, enlazando hasta siete muletazos con ambas rodillas clavadas en el albero. El toro, sin embargo, se fue apagando y apenas permitió continuidad a la faena. David volvió a poner toda la entrega y vivió incluso un momento de enorme peligro al tropezar delante del toro, resolviendo él mismo la situación con gran agilidad. Tras unas manoletinas finales dejó una media estocada muy efectiva y, después, una entera que le permitió cortar una oreja tras aviso.
Una tarde redonda en La Merced, con un gran encierro de Juan Pedro Domecq, una plaza entregada y tres figuras que respondieron a una expectación que acabó el papel a pocas horas de ponerse a la venta. Perera escribió una página histórica con el indulto de Onírico, Roca Rey volvió a demostrar por qué es uno de los grandes referentes del toreo actual y David de Miranda firmó una actuación extraordinaria, revalidando una vez más su idilio con Huelva.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de La Merced (Huelva). Cuarta de abono de la Feria de Colombinas 2026. Lleno de “No hay billetes”. Se lidiaron toros de Juan Pedro Domecq, de extraordinaria presentación y variado juego, destacando el primero, “Onírico”, número 101, que fue indultado.
Miguel Ángel Perera: Indulto, dos orejas y rabo simbólicos, y oreja.
Roca Rey: Oreja tras aviso y dos orejas.
David de Miranda: Dos orejas y oreja tras aviso.
Incidencias: Palmas por Huelva al romperse el paseíllo y antes de la salida de los toros tercero y sexto. Daniel Duarte, Vicente Herrera y Viruta saludaron tras brillantes actuaciones con los palos. Rafael Carbonell sufrió una aparatosa caída en el primer encuentro del tercer toro con el caballo, siendo auxiliado por David de Miranda con un providencial quite. Durante la vuelta al ruedo de David de Miranda tras el tercer toro sonaron los pasodobles “Por la Bahía” y “Mi Huelva tiene una ría”
