Dos años después, Ronda volvió a vestirse de Goyesca. La plaza recuperó una de sus tardes más señaladas con un ambiente espectacular y una expectación que volvió a convertir a la ciudad en punto de encuentro de aficionados llegados de distintos lugares. El regreso estuvo acompañado además por un importante resultado artístico: Diego Ventura, José María Manzanares y Juan Ortega abandonaron la plaza por la Puerta de Pedro Romero
Ventura abrió la tarde por todo lo alto
Diego Ventura tuvo que sobreponerse a las escasas opciones que ofreció su toro, un animal bastante parado que condicionó el desarrollo de la actuación. Con Guadalquivir protagonizó el inicio y encontró después momentos de especial brillantez con Lío, con el que ejecutó los quiebros.
La faena alcanzó uno de sus momentos más destacados con Bronce, colocando un magnífico par a dos manos. Ventura remató una actuación de superioridad y se hizo con las dos orejas, logrando además abrir la Puerta de Pedro Romero por segunda vez en la misma jornada.

Morante, condicionado por el viento y la falta de fuerza
Morante de la Puebla se encontró en su primer toro con un animal especialmente molesto por el viento, circunstancia que impidió que pudiera lucirse con el capote. Durante su paso por el caballo el toro se partió un trozo de pitón, provocando algunas protestas en los tendidos.
A ello se sumó la falta de fuerza del animal, que dejó al sevillano prácticamente inédito. Tras la estocada, escuchó silencio.
La historia fue distinta con el cuarto. Morante se recreó a la verónica y dejó también un quite por chicuelinas de corte garboso. El toro de Garcigrande no resultó sencillo en la muleta, pero el torero lo trató con superioridad, tratando de encontrar una profundidad que el animal no terminó de ofrecer.
La espada, con metisaca, pinchazo y estocada, dejó el premio en palmas.

Manzanares encuentró el triunfo en el quinto
Manzanares recibió al segundo de la tarde con un buen toreo de capa. Como ya había ocurrido anteriormente, el toro volvió a despitorrarse al entrar en el caballo. En la muleta, sin embargo, mostró calidad y temple, permitiendo al torero desarrollar una faena basada en la suavidad y el mimo.
El alicantino construyó una labor de notable calidad y estética. Después de una media al encuentro y un descabello, su actuación quedó sin premio.
Ante el quinto, Manzanares tuvo que trabajar para extraer las posibilidades de un toro que, pese a iniciar una serie ligada por el pitón derecho, amenazaba con rajarse y no terminaba de emplearse.
El torero consiguió mantenerlo en la muleta y fue sacando todo lo que llevaba dentro, dejando muletazos destacados por ambos pitones. Una faena de mérito que encontró el premio tras una estocada en la suerte de recibir. Cortó las dos orejas y aseguró su salida a hombros.

Juan Ortega puso el broche
Juan Ortega comenzó su tarde dejando su sello con el capote. Dos verónicas por el pitón izquierdo llevaron la personalidad del sevillano, que volvió a lucirse después en un galleo por chicuelinas.
El inicio de la faena de muleta tuvo también un marcado componente estético. Ortega se impuso a un toro que reponía y que le obligaba a perder pasos constantemente. El momento de mayor profundidad llegó al natural, antes de cerrar con una última serie por el derecho larga y templada. Una estocada y un descabello precedieron a una oreja, acompañada de una petición de la segunda.
El último toro de la Goyesca volvió a permitir a Juan Ortega mostrar su concepto. El sevillano dejó verónicas de bella factura y comenzó después la faena con un cambio de mano interminable que dejó entrever las posibilidades del pitón izquierdo. Fue precisamente por ese lado donde encontró los pasajes más destacados. Al natural, Ortega ralentizó el toreo y construyó una faena reposada y sentida, poniendo el punto de calidad al cierre de la tarde. Una estocada puso fin a la actuación y las dos orejas cayeron en sus manos.
La Goyesca regresó a Ronda después de dos años y lo hizo con tres toreros a hombros. Ventura, Manzanares y Juan Ortega pusieron el triunfo a una tarde marcada por el ambiente, la expectación y el regreso de una de las citas más singulares del calendario taurino.

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FICHA DEL FESTEJO
Corrida de Toros Goyesca de Ronda con motivo de la Feria de Pedro Romero
Se lidiaron un toro para rejones de Ribeiro Telles y seis de Garcigrande para los toreros a pie, de juego desigual.
Diego Ventura, dos orejas.
Morante de la Puebla, silencio y palmas.
Manzanares, silencio y dos orejas.
Juan Ortega, oreja con petición de otra y dos orejas
Entrada: «No hay billetes»
