Don Benito vivió una tarde de triunfo con motivo de la corrida del Día de Extremadura. Con el cartel de «No hay billetes» y los acordes del himno extremeño sonando al final del paseíllo, la corrida respondió a la expectación con una tarde de máximos trofeos. Diego Ventura, Roca Rey y Ginés Marín salieron a hombros después de repartirse ocho orejas y un rabo.
La corrida de Ángel Sánchez y Sánchez, Virgen María y Victoriano del Río planteó dificultades y exigencias a los toreros, pero los tres supieron sobreponerse a las condiciones de sus respectivos lotes. Ventura aportó doma y capacidad, Roca Rey volvió a demostrar su condición de figura y Ginés Marín puso torería y técnica ante dos toros que ofrecieron pocas facilidades.
Abrió plaza un ejemplar de Ángel Sánchez y Sánchez muy parado desde su salida. Diego Ventura tuvo que construir prácticamente desde cero una faena en la que el jinete puso todo lo necesario para sacar partido de un animal de escasas opciones. La doma de sus caballos fue una de las claves de la actuación, con momentos destacados a lomos de Quirico.
El toro, muy cerrado en tablas, dificultó todavía más la labor del rejoneador, que no se dejó ganar la partida y consiguió colocar tres banderillas cortas. Una actuación basada en la entrega y en la capacidad para sobreponerse a las dificultades que terminó siendo premiada con una oreja.
Roca Rey recibió al segundo, de Victoriano del Río, sin poder sentirse en el capote. El toro se quedó corto en uno de los lances a la verónica y llegó a poner en apuros al peruano. Lejos de conformarse, Roca Rey volvió a la cara del animal para dejar su sello en un quite por chicuelinas y tafalleras.
Con la muleta apareció el mismo toro que había salido por chiqueros: un animal de viaje corto y con tendencia a quedarse debajo. Pero enfrente estaba Roca Rey. El peruano se impuso desde el primer momento y construyó una faena de auténtica figura del toreo, alargando los viajes de un toro que no los regalaba y llevándolo cosido a la muleta. La faena fue creciendo hasta desembocar en las cercanías. Los circulares invertidos y el posterior desplante, con Roca Rey entre los pitones y despojado de los trastos, encendieron definitivamente los tendidos. Tras un pinchazo, una gran estocada al segundo intento puso en sus manos las dos orejas.
Ginés Marín se encontró con un tercero de Virgen María que ya desde el capote mostró cierta falta de entrega. El extremeño saludó a la verónica con cadencia y logró llevarlo hacia los medios, cerrando el recibo con una media en el centro del ruedo.
Tras brindar al público, Marín comenzó la faena sentado en el estribo, un inicio de sabor añejo y mucha torería. Toreó con ambas manos ante un animal que, después del embroque, tendía a salir desentendido de los engaños. El torero tuvo que imponerse y encontró sus mejores momentos al natural, con un toreo más puro y reposado. Cerró la faena con pases genuflexos y una buena estocada que hizo doblar al toro. La fuerte petición del público se tradujo en dos orejas.
El cuarto volvió a llevar el hierro de Ángel Sánchez y Sánchez y volvió a exigir a Diego Ventura. El portugués atraviesa un momento de madurez y volvió a demostrarlo en una faena en la que desplegó buena parte de su cuadra. Oro Negro protagonizó el inicio, mientras que Quitasueños y Bronce tomaron el protagonismo en las banderillas.
Con Bronce, Ventura llegó a colocar los pares de banderillas incluso despojado del bocado, antes de cerrar la obra a lomos de Guadalquivir, con el que colocó tres rosas. El rejón de muerte, certero, terminó por desatar el delirio en los tendidos. La petición fue de máximos trofeos y el palco concedió dos orejas y rabo.
El quinto fue otro Victoriano del Río para Roca Rey. El peruano lo recibió a pies juntos, a la verónica, intentando sacarlo hacia los medios. El toro no terminó de entrar en el capote y Roca Rey trató de fijarlo mediante delantales, siempre con los pies juntos y sin permitir que el animal entrase al caballo sin estar perfectamente colocado.
Quiso volver a hacer el quite, fiel a su disposición durante toda la tarde, aunque las condiciones del toro no se lo permitieron. Ya con la muleta, comenzó la faena por estatuarios, completamente impávido, con las zapatillas ancladas al albero y pasándose el toro por detrás en un inicio de enorme exposición.De nuevo apareció el Roca Rey entregado, dispuesto a no guardarse nada. Valor y técnica para exprimir a un toro que fue perdiendo fuelle a medida que avanzaba la faena hasta terminar desfondándose. Tras un pinchazo, una buena estocada puso el punto final a otra actuación de figura del toreo, esta vez premiada con una oreja.
Cerró plaza Ginés Marín frente a otro ejemplar de Virgen María, un toro que no terminó de transmitir y que mantuvo durante toda la faena la cara alta. El extremeño tuvo que poner prácticamente todo de su parte para construir una faena ante un animal de escasas opciones.Técnica, disposición y torería fueron los argumentos de Marín, que buscó siempre al toro y dejó detalles de calidad, especialmente en los momentos de mayor exigencia. Con la montera calada, el extremeño mantuvo la apuesta hasta el final y consiguió redondear su actuación con la espada. La petición del público volvió a aparecer y el palco concedió una oreja, cerrando así una tarde de triunfo para los tres toreros.
FICHA DEL FESTEJO
Corrida de toros Dia de Extremadura – Don Benito (Badajoz)
Toros de Ángel Sánchez y Sánchez, Virgen María y Victoriano del Rio
Diego Ventura: Oreja, Dos orejas y rabo
Roca Rey: Dos orejas, Oreja
Ginés Marín: Dos orejas, Oreja
Entrada: «No hay billetes»
Incidencias: Al final del paseíllo sonaron los acordes del himno de Extremadura
