En Barbastro, una corrida de Palha, con ganas de ver estos toros que meten miedo al diablo, pero nada cercano a la realidad, animales descastados y sin apice de bravura (pero no mansos). Los toreros no pusieron nada de su parte tampoco, Sánchez Vara y Damián Castaño trataron de estar animosos con los dos toros de sus lotes de tal modo que se olvidaron de lo que de verdad vale TOREAR. Diego García pasó sin pena ni gloria.
El primero de la tarde marcado a fuego en el costillar con el nº327 fue un inválido de libro, no se me tuvo de pie ni en el tercio de banderillas que protagonizó Sánchez Vara. En la muleta se quedó inédito y aún así coló 4 tandas (aún así no enseñó la mortecina embestida del animal por el pitón izquierdo). Lo despachó de un infame bajonazo.
El segundo de la tarde fue un toro de presencia justa -aunque no protestable por la categoría de la plaza- y de juego escaso. Damián Castaño anduvo airoso en una faena de más a menos, destacando una segunda tanda de derechazos que remató con un gran pase de pecho rodilla en tierra. Con la espada dejó un pichazo hondo en todo lo alto, precisó de varios descabellos para atronar al toro.
Irrumpió en tercer lugar un toro de nombre “Saltillo”, con ese nombre daba la esperanza de que remontara la tarde al recordar al bravo toro de mismo nombre y hierro que pisó el ruedo venteño en 2025, pero no fue así, cierto es que apretó en el único puyazo que se le dio pero en la franela se vino muy abajo. Diego Garcia no dijo nada en ningún momento de la faena. Con la espada un autentico sainete.
El toro que hizo cuarto, de presentación muy justa, fue un carretón de embestir llamado “Tesugo” con pocas fuerzas. No paro de humillar en ningún momento de la interminable faena del Sánchez Vara donde se vieron pases, pases y más pases sin trasfondo alguno. Le recetó una media estocada en los sótanos más profundos del lomo del toro. El público pidió la oreja y el presidente la concedió, el toro se fue con mucho por torear al desolladero.
Se dice que no hay quinto malo, y así fue, “Cesgunillo” el toro mejor presentado del encierro fue un toro que exigía mano baja y cuando no se le aplicaba esa lidia protestaba y soltaba la cara. Damián Castaño no lo entendió y le aplicó una lidia a media altura, el animal soltaba la cara y deslucia todos los pasajes. Animó al público con adornos y desplantes, pincho en un primer encuentro y dejo una estocada entera delantera al segundo, el público pidió una oreja muy pueblerina cuando el toro era para cortar un orejón de peso con buen toreo.
El sexto volvió a la tónica general, deslucido, descastado y en este caso manso en el caballo, cabe destacar un gran inicio por doblones. Después el animal se paró y Diego García intentó pegarse un arrimon pero el público no le paró cuenta. Le dejó una media estocada baja al segundo encuentro.
La tarde se saldó con sendas orejas pueblerinas para Sánchez Vara y Damián Castaño, silenciado salió del ruedo barbastrense Diego Garcia. En una tarde donde en salvadas ocasiones se pudo ver toreo, donde no hubo emoción en ningún momento.
FOTOGALERÍA POR PHILIPPE GIL MIR
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FICHA DEL FESTEJO
Corrida de toros con motivo de las Natividad de Nuestra Señora – Barbastro (Huesca).
Toros de Palha de presentación desigual y, noblon y descastado como tónica general en su comportamiento sobresaliendo por su clase el 4º. Cabe destacar que todos los animales se encontraban íntegros de sus defensas.
Sánchez Vara: Silencio y Oreja.
Damián Castaño: Ovación y Oreja.
Diego García: Silencio y Silencio.
