Comenzaba la feria de La Algaba con una de las dos -antes tres- novilladas promoción. La Algaba volvía a demostrar una vez más que es un pueblo muy taurino, abarrotando una plaza única en el mundo.
Todo era expectación hasta que salieron los novilleros a intentar torear, y digo intentar porque pese a las posibilidades ofrecidas por el ganado de Hnos Exposito, se fueron por el desolladero.
Abrió la tarde Blas Márquez una digna labor que no llegó a tener calado en los tendidos que quizás buscaban ese toreo menos técnico, con más sentimiento, y por supuesto más cercano y sincero.
César Bermejo, esta vez de corto, aunque su rostro sea ya conocido por su labor con los caballos de picar en la Maestranza dibujó una faena que transmitió en los primeros compases pero tras sufrir varios desarmes la transmisión decayó y él mismo no se terminó de encontrar.
Poco que decir de Paco de Sara, no fue la tarde del carmonense. No le cogió el aire ni el sitio al eral de Hnos Expósito. Con la espada se nubló completamente y le sonaron los tres avisos.
Ruiz de Palazón completó la faena de mayor entrega y mérito. Intento torear puro ante un novillo con una marcada querencia hacia los singulares carros que conforman la mitad de la plaza de La Algaba. Tiró de oficio y de sensacionalismo para conectar con el público de los carros que le jalearon cada pase. Para cerrar la faena se lanzó a matar sin muleta dejando una gran estacada. Fue la única nota de color en una tarde gris, la ilusión de cada novillero está ahí, pero luego hay que poner argumentos sobre la mesa para justificar la presencia en el cartel.
FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de La Algaba (Sevilla)
1ª Novillada de Promoción – Fiesta de los Toros
Se lidiaron erales de Hnos Exposito, de presentación desigual, ofrecieron posibilidades en su conjunto.
Blas Márquez: Vuelta al ruedo
César Bermejo: Vuelta al ruedo
Paco de Sara: Silencio
Ruiz de Palazón: Oreja
