Marco Pérez volvió a dejar su nombre ligado al Coliseo de Nimes. El torero salmantino abrió de nuevo la Puerta de los Cónsules después de una encerrona en la que paseó cinco orejas, repartidas entre cuatro de los seis toros que lidió. Una mañana de entrega total en la que llegó incluso a banderillear al cuarto y que terminó de forma rotunda con las dos orejas del sexto, perteneciente a Jandilla.
El primero de El Freixo resultó manejable y permitió a Marco Pérez desarrollar una faena limpia por ambos lados. El salmantino resolvió la labor con una media estocada efectiva que le valió para cortar la primera oreja de la mañana.
El segundo, de Santiago Domecq, acusó la falta de fuerzas. Marco Pérez apostó por una faena basada en la técnica, aunque el trasteo no terminó de alcanzar los tendidos ante la escasa exigencia del animal. Silencio.
Juan Pedro Domecq lidió el tercero de la encerrona, un toro noble pero soso. Marco Pérez quiso desde el comienzo y arrancó la faena de rodillas en el centro del ruedo, a instancias del público. Ya de pie, encontró mayores cotas de lucimiento por el pitón derecho, aunque también dejó momentos por el izquierdo. Una estocada eficaz resultó determinante para que se le concediera una oreja después de sonar un aviso.
El cuarto llevó el hierro de Pagés-Mailhan. Marco Pérez lo recibió con una larga y después tomó los rehiletes. Comenzó la faena de muleta con pases del péndulo en el centro del ruedo, pero las embestidas del animal fueron perdiendo recorrido y con ellas también fue decayendo el trasteo. Silencio tras aviso.
Ante el quinto, de El Pilar, Marco Pérez volvió a jugarse el tipo desde el inicio y lo recibió a portagayola. Los estatuarios dieron paso al toreo clásico, con el salmantino poniendo todo de su parte para sostener la intensidad de la faena. Las mejores pasajes llegaron por la derecha. Una estocada que hizo caer al toro sin necesidad de puntilla le permitió cortar una oreja, con petición de la segunda, tras un aviso.
La encerrona tuvo su broche con el sexto, un Jandilla al que Marco Pérez recibió también a portagayola. Después de brindar la faena a su apoderado, Juan Bautista, comenzó de rodillas en el centro del Coliseo, toreando por derechazos y encendiendo los tendidos. La faena fue ganando cuerpo en las distintas tandas, especialmente cuando el torero salmantino se puso al natural. Hubo buen gusto y conexión con el público hasta llegar a la espada, con la que volvió a acertar dejando al toro sin puntilla. Dos orejas tras aviso y la Puerta de los Cónsules abierta de nuevo para Marco Pérez.
FOTOGALERÍA POR PHILIPPE GIL MIR
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FICHA DEL FESTEJO
Nîmes (Gard, Francia). Domingo 20 de septiembre 2026 matinal. Coliseo romano. Cuarta y penúltima de la feria de la Vendimia. Se lidiaron toros en este orden: El Freixo, Santiago Domecq, Juan Pedro Domecq, Pagès-Mailhan, El Pilar y Jandilla. Entrada: Menos de tres cuartos de plaza.
Marco Pérez, en solitario: Oreja, silencio, oreja tras aviso, silencio tras aviso, con petición de la segunda tras aviso y dos orejas tras aviso.
Incidencias:
El diestro Salmantino se ha convertido en el decimocuarto matador de toros que ha estoqueado como único espada seis toros en Nîmes.
Actuaron de sobresalientes Álvaro de la Calle y Miguel Ángel Sánchez.
