Un sentido, multitudinario, justo y merecido homenaje. Zaragoza ha tributado en la mañana de este viernes un reconocimiento al doctor Carlos Val-Carreres con el descubrimiento de un busto, obra del escultor Martín Lagares, en una de las puertas de la plaza de toros de La Misericordia.
Impulsado por Morante de la Puebla, el acto ha contado con la presencia del presidente de la Diputación de Zaragoza, Juan Antonio Sánchez Quero, el propio Morante y también Martín Lagares, así como de destacados toreros —caso del diestro local Aarón Palacio— y cientos de aficionados que con su presencia han querido apoyar la cita.
De esta manera, el mundo del toro plasma de forma perenne su gratitud hacia un profesional insustituible, un hombre unánimemente respetado y querido, cuya pericia y manos providenciales en la enfermería le valieron el título oficioso del auténtico «ángel de la guarda» de cuantos se visten de luces.
Doble compromiso de Morante en el coso zaragozano
Este emotivo reconocimiento se enmarca en un fin de semana clave para la feria taurina del Pilar, donde el maestro de La Puebla del Río ejerce como uno de los grandes ejes del ciclo.
La tarde de hoy (viernes 16 de octubre): Morante hace el paseíllo en La Misericordia alternando con Sebastián Castella y el joven torero aragonés Aarón Palacio, lidiando un encierro de la casa Matilla.
La cita de mañana (sábado 17 de octubre): El diestro se volverá a vestir de luces para asumir un papel muy especial, ya que ejercerá como padrino de alternativa del también promesa aragonés Iker Fernández «El Mene», con Diego Urdiales como testigo y reses de ganaderías de primer nivel.
Dos jornadas de máxima intensidad en las que el genio sevillano une su firme compromiso con la afición de Zaragozatanto en los ruedos como en la memoria histórica del coso, rindiendo tributo a quien tantas vidas salvó en la sombra de la enfermería.
