El empresario francés Simón Casas ha anunciado que Morante de la Puebla estará presente en la próxima Feria de Pentecostés de Nimes. La confirmación llegó a través de una publicación en redes sociales en la que ambos posan juntos, una imagen que no ha tardado en generar expectación entre los aficionados.
La incorporación del diestro de La Puebla del Río refuerza notablemente el atractivo del ciclo francés, escenario de algunas de sus actuaciones más celebradas en años anteriores. Aunque todavía no se han hecho oficiales los carteles al completo, la sola presencia del sevillano vuelve a situarlo en el foco de la temporada.

Pero el compromiso en Nimes no será el único de relevancia. Francisco Rivera Ordóñez, al frente de la histórica Real Maestranza de Caballería de Ronda, ultima un cartel de máxima categoría para el regreso de la tradicional corrida goyesca, suspendida en los dos últimos años por las obras de rehabilitación del coso. El objetivo prioritario era contar con Morante, un propósito ya logrado. El festejo lo completarían José María Manzanares y Juan Ortega, con toros de Garcigrande, según adelantó el periodista Jorge Casals en la revista Aplausos.
La corrida goyesca, que en 2026 celebrará su 67ª edición, podría contar además con la participación del rejoneador Diego Ventura, quien abriría plaza con dos toros de Ribeiro Telles. Esta misma ganadería también estaría anunciada en el festejo matinal de rejones incluido en la Feria de Pedro Romero.
La plaza de Ronda permanece cerrada desde junio de 2024, fecha en la que los responsables suspendieron la corrida goyesca por motivos de seguridad. Desde entonces, el arquitecto Ricardo Aroca ha dirigido una profunda restauración del recinto, concluida el pasado mes de noviembre, con la que han garantizado la estabilidad estructural y la conservación a largo plazo de este enclave histórico.

Con estos compromisos ya confirmados, Morante empieza a dibujar una temporada de gran peso específico, con citas destacadas tanto en Francia como en Andalucía, consolidando su condición de figura imprescindible del panorama taurino actual.

