Aguado pone el toreo y el alma en una tarde de mansedumbre

Aguado pone el toreo y el alma en una tarde de mansedumbre

Si bien es cierto que el día uno después de la antológica faena de Morante, se antojaba complicado, los toros presentados por la divisa salmantina tampoco ayudaron. Para la tan señalada, fecha de viernes de preferías, se presentaba un encierro de la ganadería salmantina que tantas alegrías venía dando en los últimos años en esta plaza. Si “ligerito” levantara cabeza y viese el comportamiento de sus hermanos… Quizás, lo del ligerito fuese un espejismo, pero lo que sí es cierto es que en la tarde de hoy se le dió una corrida que era un pozo sin fondo de mansedumbre y poca casta. Una innegable nobleza que presentaron los animales, emblema de la ganadería, acompañada de una falta inmensa de fuerzas y una mansedumbre muy acusada.

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