El pasado 31 de julio a las ocho de la tarde, Alejandro Conquero volvió a vestirse de luces después de dos años sin torear en España. La corrida, que fue retransmitida en directo por Canal Sur, presentaba reses de Miura para David Fandila “El Fandi”, Manuel Escribano y el joven matador de toros onubense.
Alejandro Conquero Calvo es un torero de inspiración, que reconoce también ser un torero irregular, pues le gusta tener en cuenta tanto lo bueno como lo malo. A sus 32 años, ha vuelto a torear en Colombinas después de su alternativa, el 30 de julio de 2022. Destaca su temporada de 2023, en la que sumó grandes triunfos toreando en Perú. Sin embargo, tras torear dos tardes en la temporada de 2024 -Lucena del Puerto y Zalamea la Real-, ha pasado dos años sin hacer el paseíllo y sin firmar fechas, hasta ahora.
En la tercera del abono colombino, pudo cortar una oreja al primero de su lote, que debido a la lesión de Manuel Escribano toreó en segundo lugar. En el cierra plaza recibió una ovación, pues tras una gran suerte de varas el toro fue a menos y el matador no tuvo opción en la muleta. Diez días después, se encuentra con nosotros para contarnos cómo está desde aquella tarde y qué sensaciones guarda.
P: ¿Qué sensaciones tiene sobre la corrida del pasado 31 de julio?
“Con el primero sí me encontré un poquito mejor en cuanto a poder hacer el toreo fundamental, que es lo que yo siento. Las sensaciones fueron ambiguas, porque con el primero por momentos sí se mostró algo, mi concepto y mi forma de entender el toreo. Se mezclaron muchas cosas en el tintero, y es una pena no por la tarde en sí, sino porque a veces es la única oportunidad donde mostrar y después de eso no tenemos nada en toda la temporada”.
P: ¿Qué ha supuesto que esa corrida fuera televisada por Canal Sur?
“El aficionado y los empresarios han podido ver que Alejandro Conquero está preparado, está dispuesto y es capaz de enfrentarse a cualquier corrida. Yo creo que para eso ha podido servir, para mostrar mejor al público que no me conocía un poquito más de mí, pero de momento en cuanto a contratos y fechas pues no ha salido nada más desde la corrida. De momento, esta temporada creo que va a ser la única que toree”:

P: En el sexto toro de la tarde se encontró sin opciones en la muleta. Sin embargo, protagonizó una suerte de varas extraordinaria que levantó una gran ovación en el público. ¿Cómo se toma esa decisión de llevar al toro de esa forma hacia el caballo?
“A mí me gusta mucho la suerte de varas, porque la considero una suerte que es fundamental en cuanto a lo que es la fiesta, el rito de una corrida de toros: que un toro vaya al caballo y que vuelva. Ahí es donde realmente se mide la bravura y más aún en corridas de este tipo, en la que el toro es donde destaca en su bravura más que en otras características de otras ganaderías como la templanza, la humillación, el recorrido o la nobleza. Siempre que toreo este tipo de corridas me gusta lucir al toro en el caballo, y entonces con esa idea lo hice”.
P: Ya toreó toros de Miura en su etapa de novillero, ¿qué diferencias encontró al volver a torear esta ganadería?
“La sensación es diferente, porque la novillada era muy bonita, una novillada que, bueno, no la viví como un Miura realmente, fue una novillada más. Para esta corrida, y más después de dos años sin vestirse de luces aquí en España, fue un reto, un gran reto de lo que es ponerse delante de una corrida de toros, que era una corrida de toros seria para ser para Huelva. Entonces fue un reto para mí personalmente y como torero”.
P: Por último, ¿cómo se sintió en la plaza junto a dos figuras como son Manuel Escribano y David Fandila “El Fandi”?
“Hombre, cuando uno torea con toreros que están en esos puestos en el escalafón y toreros tan reconocidos, siempre es un extra de que no estás en una corrida con cualquier matador de toros, sino que tienen un respeto y más que cualquiera. Es un plus estar con toreros de ese nivel en un cartel”.
