Daban las 17:30, Zaragoza abarrotada con el cartel de “No hay Billetes” colgado, acogía el cartel más esperado por el público de la capital aragonesa. Morante de la Puebla, Sebastián Castella y Aarón Palacio se medían a los toros de Matilla.
En primer lugar salía un toro falto de trapío para lo que ha sido Zaragoza, y con una fortaleza escasa, que tras el primer encuentro con el pica el presidente hizo lo que toda la plaza pedía, devolver el toro. Salía el primer sobrero del hierro salmantino de Domingo Hernández. Un toro sin ritmo y con muy poca fuerza también pero colocando bien la cara por momentos. Morante poco pudo hacer puesto que se acabó tras la segunda tanda. Pitos para toro y silencio para torero.
Salía el segundo en lidia ordinaria, un toro bonito aunque escaso de trapío. Frente a él un Castella que dejó lo más destacable de la faena sobre la mano derecha. En general le faltó a la faena algo más de suavidad al correr la mano puesto que se basó en dar trallazos. Toro muletero y descastado, y oreja muy vulgar para el torero.
Hizo de tercero un burel muy justo de presencia. Con alegría y hincado de hinojos se hizo presente el zaragozano. Tras un recibo airoso el toro tumbó -sorprendentemente- al pica. Aaron estuvo muy valiente con otro buen toro muletero, con una clase excepcional por el pitón derecho, por donde basó la faena Aarón. Malogró una oreja derecho peso con los aceros. Silencio para torero y palmas en el arrastre.

Acabo su tarde el diestro cigarrero con un toro bello de estampa y lleno. Toreo con el percal con un empaque y estampa única. Ya con la franela cogida con la yema de los dedos y de ayudados por alto empezó una faena de enorme clase. Dejo dos tandas de enorme templanza y categoría, una al principio de la faena y otra en el epílogo de la misma. Despachó al toro de una estocada muy baja. Se pidió la oreja -que de no ser por la espada la hubiera cortado con mucha fuerza-, acabó saludando una ovación desde el tercio y el de Matilla fue despedido entre tímidas palmas.
El quinto también tuvo opciones en la franela, el galo se harto de dar pases sin ton ni son durante toda la faena y no dijo nada. Además anduvo toreando despegado y fuera de cacho toda la faena. Dejo dos tandas aceptables entre una faena repleta de enganchones y cuando limpiaba el muletazo era aliviando el viaje por arriba. Después de una buena estocada, el público alcoholizado pidió una oreja inexistente con muchísima fuerza que el presidente con buen juicio no concedió. Se dio un paseo Sebastián y con ello cerraba su insulsa temporada 2026.

Hasta la puerta de toriles se marchó Aarón Palacio a recibir el toro de la jota. Muy bollante y con gran transmisión concluyó el último recibo capotero de la tarde. De rodillas en el tercio y por ajustados ayudados inició la faena el de Biota. No tuvo un paso en falso una faena a un grandioso toro de Matilla al que cuajó por los dos pitones. Destacando una soberbia tanda de derechazos justo tras el solo de trompeta del pasodoble “Dávila Miura” que puso bocabajo los tendidos de La Misericordia, una estocada casi entera le valió para arrancarle las dos orejas al toro en una de las faenas más importantes de la vida del joven diestro. El burel fue ovacionado fuertemente en el arrastre.
FICHA DEL FESTEJO
5ª de abono de la Feria de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. Plaza de La Misericordia
Toros de Matilla, corrida igualada pero por debajo de lo exigido en una plaza de primera. Noble y descastada, destacando por su clase el 6º.
Morante de la Puebla: Silencio tras aviso y Ovación tras petición.
Sebastián Castella: Oreja tras aviso y Vuelta al ruedo tras petición.
Aaron Palacio: Silencio tras aviso y Dos orejas.
Incidencias: Se colgó el cartel de “No hay Billetes” Sonaron los acordes nacionales tras el paseíllo. José Chacón y Alberto Zayas se desmonteraron tras parear al segundo. Hicieron lo propio Juan Sierra y Javier Gómez Pascual con el tercero.
