El consistorio hispalense formaliza la entrega del galardón al diestro de La Puebla del Río el próximo 3 de junio en el Salón Colón, coincidiendo con los días grandes de la ciudad y tras sus memorables actuaciones en la Real Maestranza. La estrecha vinculación entre la capital andaluza y José Antonio Morante de la Puebla sobrepasa los fríos datos estadísticos para convertirse en una auténtica devoción artística. Este entendimiento mutuo, cimentado en la idiosincrasia de la ciudad, vivirá un nuevo capítulo de reconocimiento institucional. El alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, presidirá el acto solemne en el que se hará entrega al torero cigarrero del X Premio Taurino de la ciudad, una cita que tendrá lugar en el emblemático Salón Colón de la Casa Consistorial.

Fotografía: Eduardo Briones
La elección de la fecha está cargada de simbolismo, situándose en las vísperas de la festividad del Corpus Christi y de San Fernando, un momento en el que Sevilla luce sus mejores galas primaverales. Para un torero cuyo concepto bebe directamente de la tradición, el barroquismo y el clasicismo más puro, recibir este homenaje en el marco de las fiestas mayores supone un espaldarazo definitivo. Esta distinción institucional, que fue recuperada por el actual equipo de gobierno a finales de 2023 tras un periodo de inactividad, ha recaído recientemente en figuras de la talla de Juan Antonio Ruiz Espartaco y, a título póstumo, en el maestro Paco Camino, consolidándose como uno de los galardones más prestigiosos del panorama taurino.
La concesión del premio viene a ratificar una temporada extraordinaria para el diestro de La Puebla, quien acumula importantes reconocimientos tanto a nivel institucional como profesional. Entre ellos destaca la Medalla de Andalucía a la Cultura y el Patrimonio otorgada por la Junta de Andalucía el pasado mes de febrero, así como el XXXVI Trofeo a la Mejor Lección Torera concedido por el Aula Taurina de Sevilla. Este último galardón premia su ya histórica actuación del pasado 16 de abril frente a las reses de Álvaro Núñez en la Real Maestranza, una tarde en la que paró el tiempo y volvió a conmover a la afición más exigente del mundo.
El idilio de Morante con el coso del Baratillo sigue siendo el motor de su leyenda, un escenario donde es capaz de transformar la técnica taurina en una experiencia mística y espiritual para el espectador. A pesar de las vicisitudes físicas de las últimas campañas, su fidelidad a la pureza del toreo de capote y a la hondura de su muleta con aroma a tiempos antiguos le mantienen como un referente indiscutible. El acto del próximo 3 de junio se perfila como un gran acontecimiento cultural y social que congregará a personalidades de diversos ámbitos para celebrar al genio que mejor ha sabido plasmar el misterio y la luz de Sevilla.