En el marco del apartado de la corrida de hoy en Valdemorillo, Julián Guerra, apoderado de Borja Jiménez, ha explicado ante las cámaras de OneToro los motivos que llevaron al torero a cambiar su planificación para la Feria de Otoño y lanzar un desafío directo a Roca Rey, especialmente tras el anuncio el tratamiento a este este durante la gala y protagonizar el cartel de la feria de San Isidro 2026 .
La llamada que cambió los planes
Guerra relata que ya existía un planteamiento cerrado para que Borja Jiménez estuviera presente en dos tardes de máxima categoría en la Feria de Otoño. Sin embargo, tras lo acontecido en la Gala de presentación, el torero tomó la iniciativa de forma unilateral:
«Me llamó Borja y me dijo: ‘He decidido que mi corrida no es ninguna de esas dos… llama a la empresa y dile que quiero matar la de Victorino con Roca Rey'».
El descontento con la Gala y el reconocimiento
El apoderado vincula esta reacción al sentimiento de falta de respeto que percibieron durante la Gala de San Isidro. Guerra critica que no se diera el valor suficiente a los logros de Borja Jiménez y que se utilizara un tono de broma por parte del presentador de la gala, Ramon García, que no correspondía a la seriedad de su apuesta de los seis toros en Madrid. Anteriormente habían negociado unas condiciones para la gala las cuales cambiaron provocando el descontento del diestro de Espartinas.
El «órdago» a Roca Rey
Ante la negativa o la falta de encaje de los nombres punteros en la corrida de Victorino Martín, Borja Jiménez decidió dar un paso al frente como respuesta reivindicativa. Según Guerra, el torero sintió que si se le exigía pasar por ciertos filtros, él respondería ofreciéndose para la corrida de mayor exigencia ganadera junto a la máxima figura actual, Roca Rey.
Guerra concluye reafirmando la filosofía del torero: el respeto se gana frente al toro, al que considera el verdadero «artista» y protagonista de la fiesta, por encima de protocolos y eventos sociales.
Video: OneToro TV

