La afición de Hellín tenía ganas de toros y lo demostró. Tres años después, la plaza manchega volvía a abrir sus puertas para acoger su corrida de Feria y el público respondió a la cita. Durante toda la semana se había trabajado para sacar adelante el festejo, incluso con la colocación de una lona, en unos días especialmente complicados por la meteorología.
A la hora del paseíllo, el esfuerzo de la afición y la empresa había merecido la pena, la plaza lucía preciosa y todo invitaba a pensar en una gran tarde de toros. El tiempo, finalmente, terminó imponiéndose.
Antes de que el aguacero obligara a echar el cierre prematuramente a la corrida, hubo tiempo para ver momentos importantes. Sebastián Castella fue el primero en tocar pelo. El francés, con el primero de la tarde, protagonizó una buena labor que tuvo su mejor colofón con la espada. Una gran estocada puso en sus manos la primera oreja de la tarde.
José María Manzanares dejó uno de los momentos de mayor calado de la corrida. El toro de Zalduendo mostró ritmo, clase y calidad, y el alicantino supo aprovechar sus virtudes para construir una gran faena. Hubo argumentos suficientes para que el premio acompañara a la labor, pero esta vez la espada se cruzó en el camino. Manzanares se quedó sin tocar pelo pese a haber protagonizado una de las faenas más destacadas de lo que pudo verse en Hellín.
La tarde tenía todavía por delante la actuación de Cristian Pérez, que reaparecía ante los suyos después de un titánico esfuerzo y como ejemplo de superación. El torero no quiso guardarse nada cuando saltó el tercero. Y tampoco lo puso fácil el cielo.
Durante su lidia comenzó a caer un tremendo chaparrón sobre la plaza. El aguacero tornó todavía más complicada la labor ante un tercero incierto, pero Cristian Pérez decidió seguir adelante y entregarse por completo ante sus paisanos. Bajo la lluvia, tiró de voluntad para sacar adelante la faena y terminó consiguiendo una oreja.
Tras el arrastre del tercero de la tarde la lluvia pasó a ser la gran protagonista. El tremendo aguacero terminó obligando a suspender el festejo cuando apenas se había alcanzado el ecuador de la corrida. La voluntad de todos por recuperar una tarde de toros en Hellín chocó finalmente con unas condiciones meteorológicas que hicieron imposible continuar.
Quedó así una tarde a medias, pero con varios motivos para el recuerdo. Castella abrió la cuenta de los trofeos, Cristian Pérez sumó otra oreja en una actuación marcada por el esfuerzo y la superación, y Manzanares dejó una gran faena ante un toro de Zalduendo que reunía ritmo, clase y calidad, aunque la espada le privara del premio.
Hellín recuperó sus toros después de tres años y la afición respondió. El agua quiso escribir el último capítulo de una tarde que, pese a quedar incompleta, dejó la sensación de que la plaza manchega vuelve a recuperar poco a poco su esplendor.
FICHA DEL FESTEJO:
Hellín, 4 de octubre de 2026. Tradicional corrida de Feria. Se lidiaron 3 toros de Zalduendo, bien presentados y de variado juego. Destacó por su clase el extraordinario 2º.
Sebastián Castella: oreja.
José María Manzanares: ovación tras aviso.
Cristian Pérez, oreja tras aviso.
Entrada: más de tres cuartos de plaza.
Incidencias: La corrida se suspendió a la muerte del tercero de la tarde por un tremendo aguacero que dejó el ruedo impracticable. Al finalizar el paseíllo sonaron los acordes del Himno Nacional y la terna fue obligada por el público a saludar una ovación.
GALERÍA DEL FESTEJO














FIRMA DE LAS FOTOS: Antonio Vigueras / Eventos Mare Nostrum
