🔴 EN DIRECTO
TOREROS
- Morante de la Puebla: silencio y oreja.
- Alejandro Talavante: oreja con fuerte petición de segunda y dos orejas.
- David de Miranda: dos orejas y dos orejas.
Toro ACTUAL
Marbella y su sol fueron testigos de una gran tarde de toros en la que se lidió un encierro de El Freixo. En líneas generales, bien presentados, buen trapío y noble condición en la embestida. Destacaron especialmente el tercero y el sexto de la tarde, dos ejemplares que sobresalieron por su calidad y posibilidades para el lucimiento de David de Miranda.
La tarde de Marbella, con una entrada de lleno, se abrió con el magistral capote de Morante de la Puebla. El astado, marcado con el número 52, perdió las manos tras el primer puyazo. Y aunque pareció mostrar calidad en los primeros naturales del cigarrero, muy cerca de las tablas, fue viniéndose a menos con la franela. Lo que finalmente dificultó al diestro la rotundidad del tercio.
Talavante le ganó terreno al segundo de la tarde de nombre Infante, que pareció tener más brío que el primero. Por el pitón derecho se lució el extremeño, dejando buenos muletazos con los que fue calentando los tendidos. El de Badajoz cuajó al toro por ambos pitones y tras una estocada efectiva el toro dobló.
Una revolera puso fin al quite de David de Miranda, al que siguió un brindis a los tendidos con la montera sobre el albero. El de Huelva citó al toro desde los medios con distancia dejando muletazos que calaron. Por el pitón derecho lo llevó con temple y mando, como si hacer humillar al animal con limpieza fuese tarea sencilla. Ignorando al miedo, el onubense aguantó en la cara del toro dejando en tensión a los aficionados. En el momento en que el torero iba a ejecutar la suerte suprema, una parte del público reclamó el indulto del toro. La decisión quedó en manos del presidente, que finalmente optó por no sacar el de color naranja.
Esperó Morante de la Puebla al cuarto de la tarde al pitón izquierdo de chiqueros. Tras un tercio de palos, que transcurrió con normalidad, el sevillano inició su labor tratando de dejar naturales de buen trazo. Por el pitón derecho el astado pareció emplearse mejor y el de La Puebla se gustó al natural encadenando varias tandas que terminaron metiendo a los tendidos en la actuación.
De rodillas abrió Talavante la tercera suerte del quinto. Más tarde ligó muletazos cambiando al toro de pitón en la misma serie. Con la plaza en silencio y los aceros ya en mano, Talavante pegó una estocada de nivel firmando un gran fin de faena.
Con más brío que sus hermanos salió el cierraplaza para David de Miranda, quien respetó los tiempos del animal y la distancia necesaria. Aunque no terminó de emebestir con limpieza, el onubense firmó por la derecha una serie de muletazos de notable mérito. David de Miranda puso lo que al toro le faltó en fuerza después de una voltereta provocada por el exceso de humillación. Culminó la faena con dos cartuchos y media estocada, suficientes para que la presidencia le concediera las dos orejas que se le sumarían a las otras dos anteriores.
