La afición zaragozana tuvo que bajar de golpe a la tierra tras el clamor vivido ayer. La corrida de Juan Pedro Domecq devolvió la crudeza a la Misericordia de Zaragoza con un encierro falto de todo aquello que da sentido a la fiesta: la bravura y la casta.
Abrió cartel Miguel Ángel Perera con uno de divisa encarnada y dorada, que se hizo de rogar en la capa y no fue diferente en banderillas, pero sí logró acusar un poco más por el derecho durante el último tercio. Fue, sin duda, Perera quien le puso la sal a una faena con uno de Juan Pedro que hubiese pasado de puntillas si llega a caer en manos de otro. Tras un estoconazo, dio la vuelta al ruedo tras petición de oreja no concedida, lo que provocó una fuerte bronca al presidente.

Bueno fue el trabajo de “El Patilla”, quien acabó en el suelo tras el primer puyazo al segundo de la tarde. Daniel Luquelogró robarle algún que otro franelazo a un astado de Domecq que no terminó de humillar, pero sí aprendió rápido dónde encontrarlo. Dejó una estocada, escuchó pitos en el arrastre para el toro y saludó una ovación.

Un quite por saltilleras de David de Miranda comenzaba a dar las primeras tensiones en el coso maño. El onubense se lució con el bragado a cal y canto, siendo un animal que pareció no tener mucho que cuajar. Destacaron con diferencia los naturales del inicio que dejaba de rodillas en el albero. La valentía tuvo su precio y, antes de entrar a matar, el de Juan Pedro levantó por los aires al de Huelva. Pegó media estocada y se trasladó a la enfermería, recibiendo una ovación con saludos.

Perdió las manos el cuarto antes del tercio de varas, lo que obligó a sacar el pañuelo verde. Salió “Yeguero”, del Puerto de San Lorenzo, empujando con fuerza en el peto y cayendo al suelo el picador Gutiérrez tras el primer puyazo. Cuatro veces acudió el de Atanasio al caballo y, tras ello, perdió las manos durante la faena. Sin brindis ni música, hubo pitos para el diestro, que intentó alargar una faena que ningún color tuvo ante la mansedumbre del del Puerto tras una estocada caída.
Ovacionado resultó Jabato en el tercio de palos ante la fuerza del quinto de Juan Pedro, que entraba al peto desde lejos. Cumbre fue el quite de David de Miranda, quien salió milagrosamente de la enfermería tras ser levantado en el tercero, aunque más llamativas fueron las rufinas de Luque. Se desmonteraron en banderillas Arruga y Contreras y hubo un emotivo brindis al Doctor Val-Carreres. Dejó el sevillano de los mejores ramilletes de derechazos con el quinto, que, aun siendo el mejor de la tarde, se mostró manso. Tuvo que entrar a matar Perera tras ser Luque cogido de manera fea. Tras la estocada, Perera paseó una oreja.
Astuto desde la salida fue el cierraplaza, que amagó en el capote al ver a David de Miranda. Por templados derechazos iniciaba el onubense su faena tras brindar a la enfermería. Menos clase demostró el de Domecq por la izquierda, aunque no fue suficiente para frenar al de Huelva, que intentó que el mulato acusase. Cambió la actitud del último casi al final de la faena, dejando ramilletes de verdad y desplantes en la cara del toro. Ya al final del trasteo y con la muleta a la espalda, volvió a ser pisado por el toro. Se levantó de nuevo y repitió franelazos, esta vez con un final feliz al cortar una merecidísima oreja. Ezquerra, el presidente, volvió a negar un premio más que merecido y fue «homenajeado» con una gran bronca en un festejo que remató una tarde de pura casta e imponente torería.
FICHA DEL FESTEJO:
Plaza de Toros de la Misericordia, Zaragoza
Entrada: tres cuartos de plaza
• MIGUEL ÁNGEL PERERA, vuelta al ruedo tras petición y silencio.
• DANIEL LUQUE, ovación y oreja.
• DAVID DE MIRANDA, ovación y oreja con petición.
Incidencias: Sonaron los acordes del Himno Nacional de España antes de romper el paseíllo. Saludaron una ovación Juan Contreras y Jesús Arruga tras parear al quinto.
