El toro de El Retamar destacó del resto de ganaderías
Una corrida concurso, cuatro ganaderías y dos matadores de toros bastaban para reavivar la llama del arte taurino en Andorra (Teruel).
El cartel reunía ejemplares de José Vázquez, El Retamar, Toros de Cortés y, para cerrar la tarde, Los Maños. En líneas generales, los toros ofrecieron una buena presentación, aunque el juego fue desigual y no todos permitieron el mismo lucimiento. Sobresalieron, especialmente, las condiciones del ejemplar de El Retamar, lidiado por Jorge Molina, que sustituía a José Fernando Molina.
El diestro aragonés Jorge Isiegas, vestido de blanco y oro, cortó dos orejas tras enfrentarse a un lote marcado por los hierros de José Vázquez y Toros de Cortés. Dos toros de distinta condición, pero unidos por una embestida exigente y por las dificultades que plantearon a lo largo de sus respectivas faenas.
Abrió plaza el ejemplar de José Vázquez, un toro que fue apagándose conforme avanzaba la lidia y que terminó perdiendo calidad en su embestida. En el caballo mostró fuerza y protagonizó uno de los momentos más desafortunados de la tarde al derribar a Antonio Romero, picador, que tuvo que ser trasladado al hospital tras sufrir una lesión en el hombro. Ante un animal que no terminaba de entregarse y que, además, parecía presentar dificultades de visión por uno de los ojos, Jorge Isiegas estuvo por encima de su oponente. El aragonés supo cuajarlo, ganarle terreno y, poco a poco, meterse también en el ánimo de los tendidos. Tras dejar una estocada, paseó la primera oreja de la tarde.
El segundo, de El Retamar, fue el toro de mejores condiciones del festejo. Noble, limpio en su embestida y con un ritmo templado, mostró también fuerza en el caballo y apenas presentó complicaciones durante la lidia.
Jorge Molina aprovechó sus virtudes desde el primer momento y se mostró especialmente inspirado con el capote. El toledano dejó una faena de buen gusto, con un destacado inicio al natural y pases de calidad por ambos pitones. La estocada rubricó una labor que fue premiada con una oreja.
Por toriles salió el ejemplar de Toros de Cortés, un animal que lo hizo con brío y que mostró decisión en el caballo, aunque perdió las manos en repetidas ocasiones. De nuevo apareció Jorge Isiegas para imponer su oficio y su capacidad, en una de esas faenas en las que hubo más torero que toro.
El diestro destacó por su firmeza y por saber colocarse en el sitio preciso para extraer la poca faena que el animal llevaba dentro. Ajustó las distancias, insistió y logró sacar muletazos de mérito ante un toro que nunca terminó de romper. Sonó un aviso tras media estocada, aunque el animal cayó poco después.
Cerró la tarde el ejemplar de Los Maños, un toro de buena calidad en líneas generales. Jorge Molina se mantuvo firme durante toda la faena e intentó extraer todo aquello que el animal podía ofrecer, aunque el conjunto no terminó de alcanzar la dimensión esperada.Tras la estocada sonó un aviso. El balance final fue de silencio.
Así concluyó una tarde de concurso en Andorra, marcada por la variedad de encastes y procedencias, por la exigencia de algunos toros y por la capacidad de un espada para sobreponerse a las dificultades.
FICHA DEL FESTEJO:
Andorra (Teruel). Corrida concurso.
José Vázquez, El Retamar, Toros de Cortés y Los Maños.
Jorge Isiegas: oreja y oreja.
Jorge Molina: oreja y silencio.
Incidencias: Antonio Romero fue trasladado al hospital de Alcañiz por lesión en el hombro.
