El novillero catalán Mario Vilau ha quedado pendiente de pruebas médicas tras su actuación en la tarde celebrada en Colmenar de Oreja, donde sufrió una aparatosa voltereta en el momento de ejecutar la suerte suprema.
El percance se produjo frente a un novillo de Ganadería El Parralejo, en una faena de gran compromiso en la que el joven espada terminó siendo volteado de forma violenta al entrar a matar.
Una actuación de entrega y decisión desde el inicio
Desde el primer momento, Mario Vilau dejó clara su intención de apostar fuerte por el utrero. Lo recibió con dos faroles de rodillas, marcando un inicio de faena vibrante que conectó rápidamente con el público.
A lo largo de su actuación, destacó especialmente el toreo en redondo, en una faena de importancia que fue creciendo en intensidad y firmeza conforme avanzaba la lidia.
Voltereta al entrar a matar y premio de oreja
El momento más dramático de la tarde llegó a la hora de ejecutar la suerte suprema, cuando el novillero sufrió una fea voltereta tras entrar a matar, aunque logró dejar el acero enterrado en el astado.
Pese al susto y al golpe, la labor fue reconocida por el palco con una oreja de peso, premio a la entrega mostrada durante toda la novillada.
Pendiente de evolución médica
Tras ser atendido inicialmente en la enfermería de la plaza, no se detectaron lesiones graves ni cornada en primera exploración. Sin embargo, los intensos dolores que presenta el novillero han obligado a extremar la cautela.
En las próximas horas se le realizarán pruebas médicas adicionales para descartar cualquier lesión interna o complicación derivada de la voltereta.

