El fantasma de una Zaragoza sin toros ni vaquillas en sus fiestas grandes vuelve a planear sobre la capital aragonesa, desatando una auténtica tormenta política. La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, ha reaccionado con dureza tras conocerse la última resolución del Tribunal Administrativo de Contratos Públicos de Aragón (Tacpa), que en una sesión extraordinaria celebrada el 30 de junio de 2026 ha vuelto a declarar nulo el contrato de explotación de la plaza de toros de la Misericordia.

La decisión del tribunal atiende a las impugnaciones presentadas por las empresas del sector taurino Nautalia (liderada por Rafael García Garrido) y Tauroemoción (encabezada por Alberto García), sumiendo la gestión del histórico coso en una situación límite a escasos tres meses de que arranquen las Fiestas del Pilar.
Ante la gravedad de la resolución, que pone en jaque uno de los pilares de la programación festiva de la ciudad, Natalia Chueca no ha tardado en manifestar su profunda indignación a través de sus redes sociales. La alcaldesa ha dirigido sus críticas de forma directa a la Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ), institución gobernada por el PSOE y propietaria de la plaza.
«Nuevo revés a la gestión del PSOE. Lamentable que Zaragoza se quede sin vaquillas y sin toros en las próximas Fiestas del Pilar. Insisto, si no sabes gestionar, que cedan al Ayuntamiento la gestión de la Misericordia», ha proclamado con contundencia la regidora zaragozana.
Con este mensaje, Chueca eleva el tono político y vuelve a poner sobre la mesa una reclamación histórica del consistorio: asumir el control del coso taurino ante lo que el Ayuntamiento considera una incapacidad crónica de la DPZ para sacar adelante un concurso público con plenas garantías jurídicas.
El impacto de este nuevo varapalo administrativo es mayúsculo. Con la anulación del contrato a finales de junio, los plazos burocráticos dejan un margen de maniobra extremadamente reducido para articular una alternativa legal que permita celebrar la feria taurina del Pilar y los tradicionales festejos populares de vaquillas.
El sector taurino y la afición zaragozana contienen el aliento ante un escenario institucional de bloqueo que, a día de hoy, amenaza de forma real con dejar un vacío histórico en el calendario de las fiestas de octubre.