El día grande de San Fermín ya respira ambiente de gala de cara a la corrida de esta tarde. Los imponentes astados de Ricardo Gallardo esperan ya en los corrales de la Plaza de Toros tras haber protagonizado un primer encierro matutino cumbre, limpio y veloz, en el que completaron el recorrido por las calles de Pamplona en unos fulminantes 2 minutos y 15 segundos de bellas y limpias carreras. Ahora, todas las miradas se trasladan al coso pamplonés para presenciar una de las combinaciones más sugerentes y con mayor carga de frescura de toda la Feria del Toro.

La tarde tiene un clarísimo argumento de renovación, capitaneado por la máxima figura del cartel. Daniel Luque asume los galones y la tremenda responsabilidad de abrir la feria a pie. El diestro de Gerena llega en un momento de madurez artística e intelectual incontestable, dominando los terrenos y los tiempos como pocos en el escalafón. Su idilio con la ganadería de Fuente Ymbro y su capacidad para someter y exigir a toros de tanto cuajo y transmisión son el mejor aval para abrir una tarde de tanta exigencia.
Junto al maestro sevillano, la feria ha apostado por dos nombres que representan el futuro inmediato de la cartelería, generando una expectación tremenda entre los aficionados que buscan ver la evolución de los nuevos valores. Por un lado, Víctor Hernández hace su presentación oficial en el exigente coso navarro. El madrileño llega con el aval de sus importantes triunfos en plazas de primera y con un concepto donde la firmeza de plantas y la pureza son innegociables, viendo en Pamplona una reválida de fuego para consolidar su nombre en las ferias del norte.
Cierra la terna Aarón Palacio, el joven espada aragonés que afronta, sin duda, una de las citas más trascendentales de su incipiente carrera. Su inclusión en San Fermín es el premio a su gran proyección, y debuta hoy en una plaza que históricamente conecta de maravilla con el valor seco, la frescura y la entrega absoluta de la juventud. El listón ganadero ha quedado altísimo tras el impecable y serio comportamiento de los toros en las calles, y los mimbres están listos para que la combinación de la veteranía magistral de Luque y el hambre de los debutantes firme el primer gran capítulo triunfal de San Fermín.
